Cd. Juarez, Chih.- Donald Trump, ha confirmado lo que hasta ahora era una fuerte sospecha: no habrá elecciones en Venezuela en treinta días, como prevé la legislación en caso de sustitución forzosa del jefe de Estado. En cambio, su Administración tutelará al país sudamericano mientras reconstruye el sector petrolero, una tarea que calcula tardar 18 meses. Durante ese tiempo, un grupo de sus asesores de seguridad nacional coordinarán la gestión venezolana. Pero deja claro quién será el responsable absoluto: él.
En una entrevista concedida a la cadena de televisión NBC, dos días después de la operación Resolución Absoluta que capturó al presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en una base militar de Caracas, y en la misma jornada en la que el chavista comparecía ante un tribunal federal en Nueva York para responder de cuatro cargos de narcotráfico y armamento, Trump ha ampliado detalles sobre cómo piensa hacerse cargo de esa gestión estadounidense de Venezuela que anunció el sábado para sorpresa del mundo.
De momento, y una vez que Washington ha aceptado tratar con la nueva responsable del país, la presidenta en funciones Delcy Rodríguez, están descartadas por completo elecciones en un futuro próximo. “Tenemos que arreglar el país primero. No se pueden celebrar elecciones. Ni siquiera hay manera de que la gente pueda votar”, ha indicado el mandatario. “Va a llevar un cierto plazo de tiempo. Tenemos que devolver la salud a Venezuela. Al igual que ha descartado una posible cita electoral en un futuro inmediato, Trump también ha rechazado tras la captura de Maduro imponer un nuevo gobierno a cargo del movimiento opositor que lidera María Corina Machado, la premio Nobel de la Paz de 2025. Un reportaje del periódico The Washington Post aseguraba que el presidente no ha querido ponerla al frente de Venezuela —pese a que Estados Unidos considera que el movimiento ganó las elecciones de junio de 2024— porque Machado aceptó el galardón que el republicano arde en deseos de recibir. En sus declaraciones para NBC, Trump ha negado esa hipótesis: “Ella no debería haberlo ganado”, opinaba, pero eso no tuvo nada que ver con mi decisión.
