Cd. Juarez, Chih.- Rusia y Ucrania, con la mediación de Estados Unidos, en Abu Dabi concluyó este jueves con un resultado modesto: el intercambio de 157 prisioneros de guerra por cada lado, el primer canje desde hace cinco meses.
“Este resultado –escribió Steve Witkoff, uno de los enviados de la Casa Blanca a la capital emiratí, en su cuenta en X– se alcanzó en unas negociaciones de paz que fueron amplias y productivas. Aunque queda mucho trabajo por hacer, este tipo de pasos muestran que los contactos diplomáticos permanentes conducen a resultados relevantes y mueven hacia adelante los esfuerzos hacia la terminación de la guerra en Ucrania”.
El lenguaje diplomático de Witkoff contrasta con el optimismo que exhala su jefe, Donald Trump, quien este jueves afirmó en Washington que “trabajamos muy duro para acabar esta guerra (entre Rusia y Ucrania). Estamos muy cerca de lograrlo. Ya casi lo conseguimos”, según puede verse en un video que subió la Casa Blanca a YouTube.
En otras palabras, en Abu Dabi no se pudo avanzar en la solución de los tres principales obstáculos que dificultan llegar a consensos en torno al plan de paz de Trump, que Ucrania y Estados Unidos reducen a 20 puntos, mientras Rusia cree que debe retornarse a la versión de 28 puntos, que le es mucho más favorable.
Se mantienen las divergencias –en palabras de las agencias noticiosas rusas y de fuentes ucranias– por no decir las posiciones diametralmente opuestas en cuanto a la irresuelta “cuestión territorial”, es decir, el control sobre las regiones de Donietsk y Lugansk, incluyendo la quinta parte que no ha podido conquistar Rusia; el reparto de la energía generada por la central atómica de Zaporiyia; y las polémicas garantías de seguridad a Kiev, la mayoría de ellas rechazadas por Moscú al catalogarlas de amenaza contra su seguridad nacional.
Se confirmó de alguna manera la pesimista conclusión que adelantaron algunos observadores: mientras el grupo de negociadores de Rusia esté encabezado por Igor Kostiukov, director de inteligencia militar, y sus integrantes sean exclusivamente militares de alto rango del ministerio de Defensa se podrá avanzar en asuntos técnicos –el canje de prisioneros así lo demuestra–, pero no habrá acuerdo de paz porque no está facultado para tomar ninguna decisión que, en la búsqueda de necesarios consensos, permita que se aparte del guion diseñado en el Kremlin.
El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, tras decir este jueves en Varsovia, donde está de visita, que “Estados Unidos, Ucrania y Rusia acordaron celebrar pronto un nuevo encuentro”, reiteró la posición inflexible de Ucrania respecto a la exigencia de Moscú de cederle Doniestk y Lugansk y su reconocimiento internacional como parte de la Federación Rusa:
“No servirá para nada. Como dijo mi anfitrión polaco (el primer ministro, Donald Tusk) no todos (los países) van a reconocerlos (como parte de Rusia) y, además, Ucrania tiene un presidente (él mismo) que gracias a Dios firma los documentos. Y ningún líder de otro país va a firmar por Ucrania documentos esenciales. Por eso, nuestros territorios son sólo nuestros”.
Al margen de las negociaciones sobre la guerra en Ucrania, Estados Unidos y Rusia acordaron restablecer el canal de comunicación entre dependencias militares de ambos países, reveló Witkoff.
Este canal de comunicación se suspendió antes de que empezara el conflicto y tiene un significado decisivo para mantener la paz.
