Cd. Juarez, Chih.- Los últimos meses han sido difíciles para el delantero argentino, pues a la derrota en la Final del Mundial le siguió la muerte de su padre y luego el anuncio de su retiro definitivo de la Albiceleste.Ahora, enfocado únicamente con su club, Leo es protagonista en casi todos los asientos del Nu Stadium con el Messi escrito en camisetas de diferentes colores: las del Barcelona, pasando por la de Argentina y muchas del equipo de Florida. Desde que sale a calentar, voltea tímidamente a una tribuna que se le entrega a gritos y él responde al gesto con un saludo.
Cada pelota que toca es como un gol para los aficionados, quienes se deleitan viendo la magia del 10, aunque los buenos resultados no acompañen al equipo, como ayer en el frustrante empate de último minuto ante Nashville. Para resumir un poco el peso de Messi en Miami, su técnico, Guillermo Hoyos, quien lo conoce desde La Masia hace más de 20 años, lo resumió en seis palabras: El don se lo dio Dios.
