Cd. Juarez, Chih.- La fuga de 30 de ellos del Cereso estatal 3, la también imperdonable posterior ejecución de dos policías ministeriales y el intento por incendiar de nuevo la ciudad, siguen ajustando sustancialmente el panorama delictivo en la ciudad.
Mientras el fallecido jefe de “Los Mexicles”, Ernesto Alfredo Piñón de la Cruz, “El Neto”, mantuvo el control férreo del tráfico de migrantes, fueron muy contadas las detenciones de polleros si no es que nulas en los últimos meses.
Ninguna corporación policíaca hizo “aseguramientos” de ese tipo aun cuando sigue siendo evidente la movilidad de migrantes guiados por “coyotes” a lo largo de todo el bordo fronterizo, independientemente de los que tratan de cruzar de manera masiva por la zona del Centro de la ciudad.
Durante la última, ya son dos los golpes importantes propinados al tráfico de personas con la detención de polleros que traían a esta frontera a más de 220 migrantes amontonados en varios camiones, en dos fechas distintas.
Presumimos que esas personas venían por completo indocumentadas y, por lo tanto, pagando un promedio de entre tres mil a 10 mil dólares cada uno, según los trayectos acordados con los traficantes.
Fuentes policíacas consideran que la organización Mexicle ha perdido casi por completo el control de ese, uno de sus principales negocios, debido a que su par de líderes que siguen prófugos no han logrado la capacidad de movimiento necesaria para reorganizarse.
Al mismo tiempo, son otros grupos delictivos, incluidos independientes, los que andan buscando parte de ese gran “pastel” en disputa, pero sin el manejo necesario ni la experiencia para cruzar migrantes por la ciudad sin ser detectados por los policías o militares.
En ese tenor han sido registrados también varios decomisos extraordinarios de fentanilo cocinado en Sinaloa a cuyos propietarios sin duda les falló el pago del derecho de piso, quisieron evitarlo o hasta pudieron ser “engañados”, para como anda de turbulenta la ciudad.
