Desplazamientos en la Sierra de Chihuahua; Es Cosa de Todos los Dias

Cd. Juarez, Chih.- La falta de atencion por parte de las autoridades Estatales y Federales, han obligado a los habitantes de la region serrana a buscar nuevos horizontes, cuando Llegan las camionetas sospechosas en los caminos y el miedo que obliga a cerrar puertas antes de que caiga la noche. Así comenzó nuevamente el desplazamiento en comunidades de Durango colindantes con Chihuahua, donde cerca de cien personas decidieron dispersarse después de un ataque armado mientras se dirigían hacia Atascaderos, en Guadalupe y Calvo.

La violencia volvió a alterar la vida de familias acostumbradas a sobrevivir entre balaceras, amenazas y silencios impuestos por el crimen. En el camino hacia Puerto Las Vírgenes, cerca de la comunidad El Ocote, quedaron los rastros del ataque: casi 60 casquillos calibre .223 y otros 7.62×39, además de una camioneta Ford completamente calcinada. Dentro fueron hallados dos cuerpos sin vida. Aunque oficialmente no han sido identificados, los nombres de Jesús Reyes Rico y Carlos Rico Chávez ya circulan entre habitantes de la región.

El fiscal de la Zona Sur, Guillermo Hinojos, informó que la unidad presentaba múltiples impactos de bala y posteriormente fue incendiada. También descartó, de momento, el uso de explosivos lanzados desde drones. Pero la violencia no termina donde aparecen los cuerpos. Continúa en quienes huyen. El desplazamiento forzado deja heridas psicológicas profundas: ansiedad, miedo constante, insomnio y la sensación de que ningún lugar vuelve a ser seguro. Las familias abandonan casas, animales, cosechas y recuerdos para escapar con vida.

En la Sierra Tarahumara, el miedo también vacía escuelas, rompe comunidades y transforma pueblos enteros en territorios fantasma. Los niños aprenden demasiado pronto a distinguir el sonido de los disparos, mientras los adultos viven con la incertidumbre de no saber si algún día podrán regresar a casa.

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