Cd. Juarez, Chih.- A través de una movilización impulsada por colectivos locales y familiares, llaman a esclarecer los crímenes de odio en la región y exigen un alto a la discriminación estructural.
»Que no se nos olviden sus nombres. Que no se nos olviden sus rostros». Bajo esta consigna, activistas, colectivos de la diversidad sexual y familiares en la región sur de Chihuahua alzan la voz para exigir justicia, verdad y memoria ante los casos de violencia e impunidad que han cobrado la vida de integrantes de la comunidad LGBT+ en el municipio de Jiménez.
El reclamo cobra especial urgencia ante casos como el de Marco Emmanuel Pérez Arvizo, asesinado en noviembre de 2024, un crimen que hasta la fecha permanece sin resolución y cuya familia continúa esperando que las autoridades den con los responsables. A este caso se suma el de Hilario, privado de la vida hace más de diez años en circunstancias que nunca fueron aclaradas, dejando a sus seres queridos en un estado permanente de desamparo e impunidad.
La inquietud social resurgió recientemente tras los hechos ocurridos en julio de 2026, cuando Luisa Cecilia perdió la vida en circunstancias que aún no han sido esclarecida y hasta la fecha, la Fiscalía General del Estado no ha informado la causa oficial de su fallecimiento.
Ante este escenario, defensores de derechos humanos señalan que, si bien el caso continúa bajo proceso de investigación por parte de las autoridades ministeriales, la exigencia colectiva es que las indagatorias se conduzcan con máxima seriedad, transparencia y bajo un enfoque riguroso de perspectiva de género y derechos humanos. Organizaciones locales enfatizan que estas historias representan solo una fracción de una problemática más amplia en la zona sur del estado, donde otros nombres e historias han quedado en el silencio por miedo o falta de visibilización.Desde la comunidad LGBT+ de Jiménez se reiteró el llamado a que las autoridades locales y estatales garanticen que el municipio sea un entorno donde las personas puedan desenvolverse con dignidad, seguridad y libres de discriminación.
La petición de los colectivos es clara: acceso pleno a la justicia como un derecho fundamental, celeridad en las investigaciones y el cese de la impunidad ante las agresiones dirigidas a las poblaciones de la diversidad sexual.
