Cd. Juarez, Chih.- Durante mucho tiempo hemos hablado de la menopausia como si ocurriera de un día para otro. Como si llegados los 50 años la menstruación desapareciera y, casi al mismo tiempo, aparecieran los sofocos. Sin embargo, el organismo femenino no funciona con un interruptor. Antes de que llegue la última regla puede existir un periodo de transición de varios años en el que las hormonas fluctúan y comienzan a aparecer cambios físicos y emocionales. Es lo que conocemos como perimenopausia. enélope Cruz, de 52 años, ha hablado abiertamente de esta etapa en una conversación con Olivia Wilde para Allure. La actriz ha explicado que tenía 41 años cuando su médica le advirtió de que sus hormonas podían experimentar importantes altibajos durante los siguientes años. «Pensé que era una broma realmente pesada», reconoció al recordar aquel momento. Más de una década después, continúa teniendo la menstruación todos los meses y experimentando fluctuaciones hormonales.
Su experiencia sirve para poner sobre la mesa una cuestión que todavía genera mucha confusión: perimenopausia y menopausia no son lo mismo. La perimenopausia es la etapa de transición hacia la menopausia. Durante este periodo, la función de los ovarios va cambiando y la producción hormonal puede volverse más irregular. Por eso, una mujer puede seguir teniendo la regla y, al mismo tiempo, comenzar a experimentar síntomas asociados habitualmente a la menopausia. la Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que la transición menopáusica suele empezar precisamente con cambios en el ciclo menstrual y define la perimenopausia como el periodo que comienza cuando aparecen los primeros signos de esta transición y se prolonga hasta un año después de la última menstruación. Puede durar varios años y afectar al bienestar físico, emocional, mental y social.
Penélope Cruz lo describe de una manera muy gráfica: sus hormonas suben y bajan constantemente. «Los altibajos pueden ser una locura», comenta. La actriz también ha contado que en su caso ha sufrido quistes ováricos recurrentes y grandes oscilaciones hormonales, una experiencia individual que no debe extrapolarse a todas las mujeres porque no todas lo experimentan de igual forma.
Y es que no existe una única manera de atravesar la perimenopausia. Algunas mujeres apenas experimentan molestias, mientras que otras pueden notar síntomas capaces de interferir considerablemente en su calidad de vida.
Uno de los problemas es que no siempre reconocemos sus primeras señales. Estamos acostumbradas a relacionar la menopausia con los sofocos, pero la perimenopausia puede empezar de una manera mucho más discreta.
