Cd. Juarez, Chih.- Buenos Aires anunció este viernes que no autorizará la realización de “eventos, diversiones o actos en el espacio público” de la capital argentina entre el 6 y el 13 de noviembre por la organización de la visita papal, una decisión que afecta la 35 Marcha del Orgullo prevista para el 7 de noviembre. Captura de pantalla de redes sociales este viernes que no autorizará la realización de “eventos, diversiones o actos en el espacio público” de la capital argentina entre el 6 y el 13 de noviembre por la organización de la visita papal, una decisión que afecta la 35 Marcha del Orgullo prevista para el 7 de noviembre.
El colectivo LGBT+ rechazó la resolución y ratificó la movilización para el día previsto, lo cual abre un frente de conflicto justo en la antesala de la primera visita de un papa al país sudamericano después de casi cuatro décadas.
“Comprendemos la relevancia institucional de la visita de un jefe de Estado y máximo representante de la Iglesia Católica… Lo que no comprendemos es que esa circunstancia sea presentada como una razón suficiente para plantear la suspensión de uno de los acontecimientos públicos más importantes, históricos y multitudinarios de la ciudad, aún más teniendo en cuenta que el papa llega a nuestro país recién al día siguiente”, expresaron en un comunicado los organizadores de la Marcha del Orgullo.
León XIV iniciará el 8 de noviembre una visita de cuatro días en Argentina, como parte de su primera gira por Latinoamérica que también incluirá Uruguay y Perú. El último líder de la Iglesia católica que pisó suelo argentino fue Juan Pablo II en abril de 1987.
En una resolución publicada el viernes, la alcaldía de Buenos Aires sostuvo que la visita papal “constituye un acontecimiento de trascendencia institucional, religiosa y social de carácter excepcional y de una magnitud extraordinaria” y que por tal motivo demanda “la adopción de medidas preventivas orientadas a garantizar la seguridad del visitante ilustre, de los asistentes y de la población en general”.
Entre ellas mencionó “un esquema especial de ordenamiento del tránsito, que comprenderá cortes, restricciones temporarias, desvíos” y una afectación “extraordinaria” de recursos humanos y materiales de las fuerzas de Seguridad y de otras áreas.
