Cd. Juarez, Chih.- Donald Trump, proclamó una guerra militar hemisférica contra el narcotráfico en la primera reunión de gobiernos latinoamericanos aliados con la agenda política de la Casa Blanca bautizada como “Escudo de las Américas”.
Ante los 12 mandatarios invitados (uno es presidente-electo, el de Chile) y con la ausencia notable de México, Brasil y Colombia, Trump declaró que el consenso —aunque aún no se sabe si lo consultó con sus huéspedes— de esta semi-cumbre es que “la única manera de derrotar a estos enemigos es desatar el poder de nuestras fuerzas armadas”.
Argumentó que “por décadas, los líderes de esta región han permitido que grandes partes del territorio en el hemisferio occidental queden bajo control directo, y las pandillas trasnacionales han tomado control, controlan áreas de sus países. No vamos a dejar que eso ocurra”.
Ofreció el poderío militar estadunidense “para hacer lo que tenemos que hacer. Usaremos misiles si quieren que usemos un misil. Son extremadamente precisos, directo a las salas y eso es el fin de esa persona de un cártel”.
Se quejó de que muchos países no desean eso, pero que Estados Unidos está preparado a ayudar en lo que quieran. Advirtió que muchos cárteles “han desarrollado operaciones militares sofisticadas… Dicen que son más poderosos que las fuerzas armadas en el país. No podemos tener eso. Estas organizaciones criminales brutales presentan una amenaza inaceptable a la seguridad nacional, y ofrecen entrada peligrosa para adversarios extranjeros en nuestra región y no los queremos cerca de nuestro país, no queremos que entren. Son un cáncer”.
En su discurso, elogió la cooperación de Venezuela bajo la presidencia de Delcy Rodríguez, después de la operación estadunidense para secuestrar al “dictador ilegal” Nicolás Maduro, a quien califico como “uno de los capos de narcos más grande de todos”. Dijo que ella “está haciendo una gran labor trabajando con nosotros… digo, está haciendo una gran labor porque está trabajando con nosotros”.
Agregó que “ella se lleva muy bien con Marco [Rubio, el secretario de Estado] y estamos sacando montos enormes de petróleo”, y ellos están ganando más dinero que antes. Además, anunció que acaban de llegar a un gran acuerdo sobre oro con Venezuela.
Enseguida, dijo que “mientras logramos una transformación histórica en Venezuela, también estamos anticipando al gran cambio que pronto llegara a Cuba”. Reiteró lo que ha dicho durante los últimos días al afirmar que “Cuba está al final del camino. No tienen dinero, no tienen petróleo. Tienen una mala filosofía y un mal régimen que lleva ahí demasiado tiempo”.
Una vez más dijo que La Habana está “negociando” con su gobierno y que anticipa que se llegará a un acuerdo, pero no ofreció mayores detalles. Comentó que unos cuatro de los mandatarios le pidieron que se encargara de Cuba.
El gobierno cubano ha repetido que no hay negociaciones bilaterales pero que, como siempre, mantiene abierta esa puerta.
La inauguración del llamado “Escudo de las Américas” parece ser la propuesta de Trump para sustituir la Cumbre de las Américas —que se ha discontinuado por ahora— con un organización hemisférica de solo gobiernos aliados con la agenda ultraconservadora de la Casa Blanca.
Los asistentes fueron los mandatarios de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Costa Rica, Rodrigo Chávez; República Dominicana, Luis Abidaner —quien era anfitrión de la cancelada Cumbre de las Américas— Ecuador, Daniel Noboa; El Salvador, Nayib Bukele; Guyana, Irfan Ali; Honduras, Nasry Asfura; Panamá, Javier Mulino; Paraguay Santiago Pena y Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, junto con el presidente electo de Chile, Juan Antonio Kast.
