Cd. Juarez, Chih.- En la asamblea del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expuso que durante gobiernos como los de Gustavo Díaz Ordaz se reprimió cualquier movimiento social, ya sea de estudiantes, maestros o médicos, ya que era la forma en que “se resolvían los problemas”. Y después, en los 36 años del modelo neoliberal “el pueblo sufre y los jóvenes son los que más sufren porque no se les dio la opción ni de la escuela ni del trabajo. Hasta que el pueblo de México decidió iniciar una nueva historia, un nuevo rumbo con lo que llamamos la cuarta transformación de la vida pública de México”.
En cambio ahora “es muy distinto a los gobiernos de antes, a los gobiernos que le decían al joven rechazado o que hacían creer al joven que era su culpa no estudiar o no trabajar”, recalcó la mandataria al afirmar que no era culpa de los jóvenes, sino que fue culpa de un gobierno que no generó las condiciones para que eso ocurriera. Tras ello, enfática, expresó: “¿Es suficiente el tiempo que llevamos?, No. Hay que seguir, lo que no podemos es echarnos para atrás porque México empezó a cambiar en 2018”.
Desde el museo Kaná, en la capital veracruzana, que estuvo lleno de beneficiarios de este programa, Sheinbaum Pardo ofreció un mensaje que duró poco más de 38 minutos en el que les relató su vida y su participación en movimientos estudiantiles; hizo un repaso por la historia nacional y las causas que motivaron los movimientos de transformación del país, y los convocó a “siempre luchar por la patria” y a sentirse orgullosos de ser mexicanos.
Notoriamente entusiasmada ante el coro de “Presidenta, Presidenta” con el que fue recibida, la jefa del Ejecutivo federal también hizo un breve balance de las acciones de su gobierno para abrir nuevos espacios de educación para evitar que la juventud se vincule a grupos delictivos.
Estamos yendo a los lugares más apartados para que los jóvenes que no tienen oportunidad de estudiar la preparatoria a los 15 años tengan un espacio para estudiar la preparatoria, que no les pase por la cabeza vincularse con algún grupo delictivo, que se incorporen a la escuela, que vean en la escuela el espacio de unión, de aprendizaje, de valores”, dijo la mandataria.
Junto a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, la Presidenta relató un poco de su vida a los beneficiarios de este programa enfocado a facilitar espacios laborales para quienes no están estudiando o son recién egresados.
Les contó que cuando era niña, el presidente en ese momento era Díaz Ordaz, al que definió como “uno de los presidentes más represores de toda la historia de México, si no es que el más, quizá comparado con Porfirio Díaz”.
Sobre Díaz Ordaz añadió que “reprimió muchos movimientos, entre otros, el movimiento estudiantil de 1968. Jóvenes estudiantes que estaban en contra de la represión del gobierno contra los jóvenes. El movimiento del 68 inició por una trifulca entre dos preparatorias y la policía de la Ciudad de México de entonces que los reprimió”.
Se trató de “una época donde no había libertad de expresión. Si uno se manifestaba llegaba la policía, o lo peor, el Ejército a reprimir. Se había dado una época de mucha represión previamente: movimientos médicos luchando por sus derechos, reprimidos; movimientos de mineros que luchaban por sus derechos, reprimidos; movimientos de maestros de escuela que luchaban por sus derechos, reprimidos. La respuesta a cualquier manifestación social era la represión. Las policías, el Ejército reprimiendo movimientos sociales. De esa manera se resolvían entonces los problemas.
