Cd. Juarez, Chih.- España decidió paralizar de forma cautelar el traslado de migrantes al campamento humanitario construido en el puerto marítimo de Ceuta, donde el gobierno presidido por el socialista Pedro Sánchez pretendía alojar a mil personas en situación de desamparo.
La medida fue solicitada por el Sindicato Único de Policías (SUP), el mayoritario del gremio, que alegó que no se cumplían las condiciones de seguridad para albergar ahí a los migrantes, que actualmente viven en casas improvisadas con restos de basura en la playa del Trampolín.
La Sala de lo Contencioso Administrativo resolvió la medida “de forma cautelarísima”, es decir, sin esperar a pedir los informes a las partes afectadas para ordenar la paralización de los traslados, que el gobierno pretendía ejecutar en las próximas horas.
Ahora el Ministerio de Transportes, que decidió asumir el control del puerto, tendrá que entregar en un plazo de 12 horas la resolución administrativa preceptiva y los informes de solvencia. El gobierno español se comprometió a alojar de forma digna a 10 mil migrantes en Ceuta en los próximos días, para lo que es vital el campamento humanitario del puerto.
Mientras, en Estrasburgo, el Parlamento Europeo calificó como “guerra híbrida” con el objetivo de “desestabilizar” a la región lo ocurrido en la ciudad española de Ceuta a finales de julio, cuando entraron al unísono unos 72 mil personas, de las cuales todavía se encuentran en sus calles más de 10 mil.
La iniciativa, impulsada por la derecha y la ultraderecha, fue aprobada por 435 diputados, rechazada por 209 y 13 abstenciones.
El bloque de la izquierda y los socialdemócratas la rechazaron al considerar que contiene un lenguaje belicoso, socava la estrategia de cercanía diplomática con Marruecos y se utiliza la crisis para azuzar el odio contra la población extranjera en Europa.
La presidenta de la Comisión Europea (CE), la alemana y conservadora Ursula von der Leyen, compareció ante el Parlamento para rendir cuentas de su gestión en el último año y una parte de su discurso se centró en la crisis migratoria de Ceuta, que se ha convertido en una prioridad en el debate europeo.
Von der Leyen afirmó que “todas nuestras fronteras exteriores son fronteras europeas. Por ello, quisiera dirigirme directamente al pueblo español. La frontera de Ceuta es una frontera europea. Porque Ceuta es España. Ceuta es Europa. Y Europa estará ahí para ustedes”.
El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, se comprometió a crear hasta 10 mil plazas para acoger migrantes en Ceuta, con lo que en las próximas semanas se construirán hasta 4 mil más, que se sumarán a las 6 mil que ya están en funcionamiento o a punto de culminar su construcción, como ocurre con el campamento humanitario en el puerto de Ceuta, que empezaría a funcionar en breve para darles cobijo y comida a mil personas.
Sánchez también fue preguntado por los medios de comunicación sobre la situación de los migrantes menores de edad en Ceuta, que se estiman en más de 2 mil, a lo que respondió: “Eso a Vivas, pregúntenle”, en referencia a Juan Jesús Vivas, el presidente de la ciudad autónoma, del conservador Partido Popular, y que aboga por la expulsión fulminante de todos los migrantes que permanecen en la ciudad.
