Cd. Juarez, Chih.- El Sauzal y el fraccionamiento Portal del Valle. se han convertido el lugar ideal para tirar ejecutados ,es un tramo hacia el sur de la carretera Juárez-El Porvenir, han sido encontrados 14 cadáveres entre el mes de septiembre del año pasado y los primeros días de marzo. Todo en un mismo predio que ha sido tomado como panteón de narcos, donde han desaparecido a miles de personas.
El hallazgo más reciente fue durante dos días de la semana pasada, durante un rastreo que, de acuerdo con el fiscal de la Zona Norte, Carlos Manuel Salas, fue realizado debido a la denuncia de una mujer que aseguraba tener información de que ahí podría estar el cuerpo de su hijo desaparecido.
El resultado de este trabajo fue el hallazgo de tres cuerpos en proceso de descomposición en fosas de menos de un metro de profundidad, escondidas entre los montículos naturales formados en el predio baldío ubicado a unos cuantos metros de las casas de los vecinos.
Había además tres osamentas. Cadáveres en reducción esquelética, señalaba el reporte oficial levantado tras intensas jornadas de levantamiento por parte de los peritos y personal especializado del Servicio Médico Forense, que desde el fin de semana trabaja en la identificación de todos esos restos.
En total, pues, fueron seis las víctimas encontradas con las excavaciones casi superficiales, tan solo la semana pasada. La mitad fueron asesinadas recientemente y las otras tenían al menos algunos meses.
No es una casualidad que apenas en septiembre del año pasado hubieran sido localizadas otras ocho víctimas de homicidio, algunas también con reportes de desaparición recientes en ese tiempo o incluso de principios del año pasado.
En aquel entonces, fueron cinco osamentas y unos restos óseos incompletos, así como dos cadáveres en proceso de descomposición. En total eran las ocho víctimas, a las que deben sumarse las de este mes de marzo, en un terreno particular casi abandonado, sin desmontar y repleto de basura.
Este cementerio clandestino es uno de cerca de 40 localizados en los últimos tres años, pero tiene la particularidad de que es de uso recurrente, como puede verse con la cantidad de cadáveres encontrados y la diferencia de tiempo de cada asesinato, establecido en los diagnósticos periciales.
Esto es gracias a la ausencia casi total de autoridad en una zona en la que hasta los policías tienen miedo de entrar, si no es en grandes operativos.
