Cd. Juarez, Chih.- Javier Corral Jurado, nunca acepto ha hacer pública su declaración de conflicto de interés, e inclusive, la evolución de su patrimonio, Así ocurrió también con algo más delicado, sus actas de nacimiento y nacionalidad.
Tenemos las cinco declaraciones rendidas por dicho funcionario público, y en las correspondientes al 2016, que es la de inicio, hasta la del 2021, fue siempre esa su decisión.
Al menos en la declaración de conclusión se agregan ciertos elementos acerca de su patrimonio, inversiones e ingresos, pero sin transparentar jamás el dato puntual, tal y como debiera ser en una real y auténtica rendición de cuentas.
Estuvo y está hasta estas fechas su declaración en la penumbra de la opacidad. Esas declaraciones fueron obtenidas vía solicitud de transparencia y de manera evidente son versiones públicas muy cuidadas.
Aun así, es posible detectar ciertos detalles que deben llamar la atención. Primero el rubro de ingresos por salario y prestaciones como gobernador, que en un inicio era de 127 mil 914 pesos, algo así como un millón 534 mil pesos anuales, sin aguinaldo, en el 2021 fueron casi un millón 800 mil pesos.
Otro rubro es el de unos ingresos por arrendamientos, que suman al año cerca de quinientos mil pesos en el 2017, pero en el 2021 rebasan los 600 mil.
Esta es la opacidad -en sus bienes y conflicto de interés- que hace evidente su incapacidad moral para encabezar un área anticorrupción, exigiendo transparencia y rendición de cuentas, cuando sus declaraciones están alejadas de la vista de los mortales, y siempre fueron durante cinco largos años, de nulidad.
