Cd. Juarez, Chih.- Han pasado ya desde que la comunidad de Cerocahui quedó en luto. Tres años de que los jesuitas Javier Campos Morales “El Gallo” y Joaquín César Mora Salazar “El Morita” fueron asesinados a manos de José Noriel Portillo, alias “El Chueco”.
Fueron abatidos a balazos junto con el guía de turistas Pedro Palma. Antes, “El Chueco” había ultimado a balazos a Paul Osvaldo Berrelleza Rábago por un juego de beisbol. memoria en Cerocahui no es sólo una consigna. Que la sangre derramada no sea olvido, sino semilla de un México con dignidad”, dijo la Compañía de Jesuitas México, que desde esos hechos violentos comenzó a realizar los Diálogos Nacionales por la Paz, ante a un país herido por la violencia, el Diálogo Nacional por la Paz es una apuesta por la vida, por la justicia y por la verdad que rechaza normalizar el horror y puede atreverse a imaginar otro México. Además, refiere que es la suma de voluntades que desean recuperar la paz desde abajo y en diálogo con todos los sectores.
“Hace tres años iniciamos este camino. No nos detendremos, porque la paz es una responsabilidad común, un llamado ético al que no podemos ni queremos renunciar. No buscamos venganza, queremos justicia. No queremos silencio, pedimos verdad. No nos vence el miedo, nos mueve la esperanza. No queremos tener que buscar a quienes nos son arrebatados, ni enterrar a quienes les han arrancado la vida”, comentaron.
En ese mismo sentido, los religiosos señalan que hay que nombrar la paz y desechar toda forma de construcción que sólo sea un enunciado o acciones aisladas que no generen capacidades locales ni esfuerzos sostenidos.
“Por parte del Gobierno, detener, denunciar y sancionar los vínculos de todos los niveles de Gobierno con la delincuencia; reformar las fiscalías estatales; atender la crisis forense y la de desaparecidos; fortalecer las instituciones, la división de poderes y las Policías Municipales; eliminar corrupción de las prisiones.
