Cd. Juarez, Chih.- El alza del salario mínimo en México se ha convertido en una bandera de los gobiernos del partido Morena. Esta semana ha arrancado formalmente la mesa de negociación entre los sindicatos, los empresarios y el gobierno de Claudia Sheinbaum para fijar el incremento del sueldo base del próximo año. Sin embargo, la contracción del 0,3% de la economía mexicana en el tercer trimestre y la incertidumbre arancelaria con Estados Unidos complicarán el panorama para lograr un aumento del salario mínimo del 12%, nivel pactado para este año. A la fecha, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) ha recibido tres propuestas de incrementos. La Confederación de Trabajadores de México (CTM) aboga por un alza de un 30%; la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) propone un aumento de un 20%, mientras que una organización civil envió una postura del 16%. Sin embargo, aún falta conocer la sugerencia del empresariado, que se perfila en 11%.
El año pasado, en el arranque del sexenio de Sheinbaum se consiguió un alza del 12%, respecto al año previo. Así, un trabajador de la franja fronteriza del norte del país percibe como sueldo mínimo 419.88 pesos diarios, equivalente a unos 12.500 pesos mensuales, mientras que el sueldo base en el resto del país es de 278.80 pesos, unos 8.300 pesos mensuales. El gobierno federal tiene hasta el último día de este año para fijar el sueldo base que perciben algo más de 25 millones de trabajadores en el país y que también sirve como referente base para el resto de los sueldos profesionales. El presidente de la Conasami, Luis Munguía, explica que su propuesta de alza para 2026 tomará en cuenta el crecimiento económico, el empleo y la inflación. Con base en sus modelos, el porcentaje máximo que puede aumentar el salario mínimo sin afectar otras variables económicas es del 16%. “Nosotros hemos visto que la economía mexicana este año no ha crecido mucho y estamos estimando que crezca poco al cierre del año y eso afecta a la generación de empleos, por ejemplo, la caída de puestos de empleo en el sector maquilador en el norte del país. Por eso, si sube el salario mínimo mucho, un 30%, va a hacer que se generen menos empleos todavía. Depende de cómo salga el TMEC, eso cambiará todo el panorama”, precisa Munguía.
El funcionario federal detalla que, a diferencia del sexenio anterior, en esta Administración se cuenta con una meta sexenal definida sobre el salario mínimo: para 2030 este sueldo debe alcanzar a cubrir el costo de 2,5 canastas básicas. Esto supone que el salario mínimo general debe ser, al menos, de 390 pesos diarios. Munguía confía en que este objetivo tan claro allanará la próxima negociación con la parte obrera y con los empresarios. En sintonía con esta meta, a mediados de este mes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pactó con los empresarios el precio de la canasta básica por debajo de los 910 pesos.
Durante décadas, el salario mínimo fue una asignatura pendiente de los gobiernos mexicanos. México arrastró durante años un rezago en el sueldo base, situándose por debajo de sus contrapartes en América Latina como Brasil, Chile y Colombia. En 2010, un trabajador mexicano percibía unos 56 pesos diarios de salario mínimo. No obstante, durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, los incrementos se aceleraron a niveles del 20%. Si en 2018 el salario mínimo rondaba los 88 pesos diarios, al término de su mandato, en 2024, llegó a más de 375 pesos para los Estados fronterizos y a 249 pesos para el resto del país. Ahora, bajo la Administración de Sheinbaum, los incrementos salariales han continuado, pero han sido menos pronunciados.
