Cd. Juarez, Chih.- Los bombardeos israelíes continuaban este viernes en Líbano e Irán, dirigidos contra las infraestructuras del poder iraní y de su movimiento libanés aliado Hezbollah, lo que provocó el éxodo de los habitantes de los suburbios del sur de Beirut.
El conflicto, desatado el fin de semana pasado tras una ofensiva israelí-estadunidense contra Irán, se ha ampliado a todo Medio Oriente debido a múltiples represalias de la república islámica.
Imágenes de AfpTv mostraban edificios destrozados y vehículos calcinados en el sur de la capital libanesa tras una noche de intensos bombardeos contra este bastión del grupo chiíta Hezbollah.
Según las autoridades, más de 95 mil personas han sido desplazadas desde que Líbano se vio envuelto en la guerra regional el lunes, un movimiento masivo que podría llevar a una «catástrofe humanitaria», afirmó el primer ministro libanés, Nawaf Salam.
Los ataques israelíes continuaron este viernes. Uno de ellos alcanzó, sin previo aviso, un edificio en la ciudad meridional de Sidón, dejando al menos cinco muertos, según el Ministerio de Salud.
Durante la noche, aviones israelíes atacaron otras localidades del sur de Líbano, donde el ejército israelí recibió la orden de avanzar más profundamente para ampliar su zona de control en la frontera.
Israel Raziel, un taxista jubilado de 64 años, ha vivido bajo el ruido de las sirenas de alerta aérea desde la década de 1970. Quiere creer que esta guerra será la última. «Hay que acabar con esto», declara a Afp.
Según el Ministerio de Salud libanés, al menos 123 personas han muerto y 683 han resultado heridas desde el lunes.
En Irán, Israel atacó la capital «a gran escala». Varios medios iraníes informaron la mañana de este viernes de una serie de explosiones en diferentes barrios de Teherán.
A pesar de los continuados bombardeos, multitudes de iraníes participaron en la oración del viernes al aire libre en la capital y otras ciudades del país, según imágenes de medios locales.
La agencia iraní Irna habla de un balance de mil 230 muertos desde el sábado pasado, cifras que Afp no ha podido verificar.
Los Guardianes de la Revolución anunciaron a su vez una nueva salva de proyectiles contra Tel Aviv.
En esta ciudad israelí, blanco constante de ataques, periodistas de Afp escucharon este viernes por la mañana unas ocho explosiones. Los servicios de emergencia no informaron de víctimas.
El tercer frente de la guerra afecta a los países que albergan bases estadunidenses.
Arabia Saudita y Qatar anunciaron este viernes haber repelido ataques con drones y misiles contra bases aéreas. En Bahréin, un hotel y varios edificios fueron golpeados.
Por su parte, Irán afirmó haber atacado con drones «un buen número de bases del ejército estadunidense en Kuwait», donde también se escucharon nuevas explosiones en el centro de la capital homónima.
Hasta el momento ninguna de las partes beligerantes se ha mostrado dispuesta a dialogar.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, afirmó a NBC que su país no buscaba ni un «alto el fuego» ni «negociaciones».
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aseveró este viernes que algunos países han empezado a moverse para intentar poner fin a la guerra, aunque esta «mediación debería dirigirse a quienes […] encendieron este conflicto».
