Cd- Juarez, Chih.- La Catedral de Ciudad de México el dolor del catolicismo mexicano ante la muerte del papa Francisco, tras una misa en su memoria. En ella participó la jerarquía de la Iglesia, que cuenta con dos cardenales aptos para participar en el cónclave que en unos días se realizará en el Vaticano para elegir al nuevo pontífice. Se trata de José Francisco Robles y Carlos Aguiar Retes, quienes aunque pueden ser electos, tienen pocas posibilidades, según expertos en religión, que advierten de un giro “reaccionario” en el liderazgo de la fe católica y temen que se escoja a un Papa conservador.
La elección de Francisco fue sorpresiva porque no se esperaba a un pontífice procedente del sur global, latinoamericano, hispanohablante y jesuita. El Papa, que algunos consideran progresista, logró que se discutieran en el seno de la Iglesia temas como la participación de la mujer, la apertura a los homosexuales, la misericordia frente dolor de los migrantes o el cambio climático, aunque más bien tuvo intentos tímidos de reforma. Y también levantó ampollas en los círculos más conservadores del catolicismo por sus opiniones y su acercamiento a figuras políticas de izquierda. En un mundo con liderazgos ultras y el resurgimiento de una ola reaccionaria, expertos consultados para este reportaje estiman que hay pocas probabilidades de que un cardenal latinoamericano, y en específico mexicano, pueda acceder al trono de San Pedro, a pesar de que esta región cuenta con millones de fieles. “Los italianos, sobre todo y, en general, los europeos, ya no quieren que haya un papa extranjero”, afirma Patricia Galeana, historiadora y experta en religiones de la UNAM. “Hay un fuerte eurocentrismo en la jerarquía de la Iglesia, como en muchas otras organizaciones internacionales. Después de haber tenido a un polaco, a un alemán y a un argentino, el primer latinoamericano, los europeos, y concretamente los italianos, esperan un cambio.
