Cd. Juarez, Chih.- Un 74% del armamento ilegal entra por el norte de la frontera. Las autoridades mexicanas mapean las principales rutas, mientras EE UU recorta personal y presupuesto a la agencia dedicada a su control, México y Estados Unidos en la segunda era de Donald Trump parecen beber de las fallas de México, de acuerdo a la lógica del vecino del norte, que pocas veces se mira el ombligo. El fentanilo y la migración son un problema, no así el tráfico de armas. EE UU envía cada año a México alrededor de 200.000 armas, según cálculos de los analistas, cantidad que evidencia el desinterés en combatir la venta ilegal de armas, cuyo destino son los carteles del narcotráfico, clasificados como terroristas por el mismo Trump, el combate al tráfico de armas el gobierno de Estados Unidos debe hacer más, aseveró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Insistió en que Washington tiene que acrecentar sus operativos para evitar el paso de armamento desde su territorio hacia México, donde esos productos terminan en poder de las organizaciones criminales, dotándolos de alta capacidad de fuego.
“Estados Unidos tiene que incrementar sus operativos para disminuir el tráfico ilegal de armas de su territorio a México, es una labor que tienen que realizar tienen muchísimos elementos de seguridad en la frontera y tienen toda la posibilidad de hacer las revisiones y operativos necesarios para evitar la entrada de armas”, enfatizó.
En la mañanera, la jefa del Ejecutivo sostuvo que en las mesas de negociaciones con la administración de Donald Trump, los funcionarios mexicanos de alto nivel han puesto en el centro de las discusiones ese tema.
“Es la realidad: siguen entrando armas a nuestro país. Nosotros revisamos de este lado la frontera, pero ellos deben hacer su parte necesaria.
