Cd. Juatrerz, Chih.- La Leagues Cup 2025 no tuvo presencia mexicana en su partido decisivo. Todos los clubes de la Liga MX fueron eliminados en cuartos de final, dejando el protagonismo exclusivamente en manos de los equipos de la MLS. Inter Miami y Seattle Sounders llegaron al duelo final disputado este domingo en el Lumen Field, en un partido que prometía emociones, pero terminó siendo recordado por las polémicas.Dentro del campo, Seattle Sounders no dejó dudas. Superó ampliamente al equipo de Lionel Messi, que dirige Javier Mascherano, y lo derrotó con un claro 3-0. Inter Miami nunca encontró respuestas futbolísticas, y el equipo del noroeste aprovechó cada error defensivo para sellar una victoria contundente que lo consagró campeón de la competición internacional.Las expectativas eran altas para el conjunto de Las Garzas, que contaba con varias figuras internacionales. Sin embargo, la actuación fue decepcionante. Messi, Suárez, Busquets y compañía estuvieron lejos de su nivel habitual y no lograron cambiar el rumbo del partido. La derrota fue dura, pero lo peor vino después del pitazo final. Tras el cierre del encuentro, lo que debía ser un festejo terminó en caos. Se desató una serie de enfrentamientos entre jugadores de ambos equipos, en una escena lamentable para un torneo que buscaba consolidarse como vitrina del fútbol norteamericano. Las agresiones arruinaron el espectáculo y generaron indignación entre los espectadores y en redes sociales.
Uno de los hechos más graves se dio cuando Sergio Busquets agredió al mexicano Obed Vargas, quien celebraba uno de los goles de Seattle. Las cámaras captaron el momento exacto en que el mediocampista español le lanzó un puñetazo, provocando su caída al césped. El video rápidamente se viralizó y la acción generó fuertes críticas contra el exjugador del Barcelona. Otra imagen que encendió la polémica fue la de Luis Suárez escupiendo a un integrante del cuerpo técnico de Seattle. La actitud del delantero uruguayo no pasó desapercibida y fue señalada por la prensa y los fanáticos como una muestra de antideportividad. El incidente podría tener consecuencias disciplinarias severas para el atacante de Inter Miami.
