Cd. Juarez, Chih.- Dos años de guerra en Ucrania y los enfermos crónicos y los mayores sufren especialmente su profundo impacto, además de producirse el desplazamiento de diez millones de personas que han abandonado sus hogares para buscar seguridad dentro y fuera del territorio ucraniano. Los datos provienen de Médicos sin Fronteras (MSF) y tienen el valor agregado de estar tomados sobre terreno.
Esta ONG denuncia la falta de servicios sanitarios cerca de los frentes en el este y el sur del país, especialmente en Donetsk, Jersón, Dnipropetrovsk y Zaporiyia, donde MSF apoya a los servicios locales asistiendo a las víctimas de los bombardeos.
En 2023, las ambulancias de MSF trasladaron a más de 10 mil 500 pacientes, el 57 por ciento con traumas violentos, a otros hospitales donde pudieran recibir la atención adecuada.
Esta organización médico-humanitaria gestiona clínicas móviles en cien ciudades y pueblos diferentes cercanos a la línea del frente en las regiones de Donetsk, Járkov y Jersón.
Estas clínicas realizaron cerca de 60 mil consultas de atención primaria y más de 3 mil 800 consultas de salud sexual y reproductiva el año pasado.
La mayoría de las personas asistidas son mujeres mayores de 60 años, muchas de ellas con enfermedades crónicas. Mientras que algunas fueron evacuadas, otras no pudieron marcharse u optaron por permanecer en sus comunidades.
Dos años después del recrudecimiento de la guerra en Ucrania, muchas personas viven en casas dañadas, a menudo en condiciones inhóspitas, sin electricidad, calefacción, agua ni medicamentos adecuados, y en muchas zonas sembradas de minas terrestres; y bajo la amenaza constante de la violencia.
