Cd. Juarez, Chih.- La Corrupcion de Alto Impacto aflora dentro de la Junta Municipal de Aguas de Cd. Juarez, al despedir de manera humillante la Gobernadora Maria Eugenia La Absoluta Campos Galvan, al Ex-titular Sergio Nevarez , pero la cosa no terrmina ahi, ahora se enfrentan Sergio Nevárez y el nuevo titular, Marco Licón Barraza, porque el nuevo Presidente no esta de acuerdo en recibir una dependencia con numeros rojos y lo mas Grave es que no explican cual fue el destino de miles de millones de pesos desaparecidos, porque la JMAS de Juarez, es la Caja Chica, la Caja Grande de la Gobernadora Maria Eugenia La Absoluta Campos Galvan y de todos los Panistas, pobre Junta de Aguas, todo salia de dicha depencdencia, hasta para mantener el edificio del PAN, asi son los verdaderos retos que enfrenta la dependencia estatal, lo que si sabemos que Sergio Nevarez no salio bien de la Junta de Aguas, de acuerdo con los rumores, se dice que se pelio con el Delegado Estatal, el Ingeniero Mario Mata y otra que corrio al hermano de la Presidenta del PAN Estatal, Daniela Alvarez, lo cierto que todos sabemos de donde salio el dinero de su Precampaña a la alcaldia de Cd. Juarez, donde vimos pintas que decian Nevarez es Juarez, publicidad en medios digitales e impresos, asi no las cosas Sergio.
Tras las auditorías practicadas a la JMAS, que arrojaron decenas de procedimientos administrativos de sanción y un par de denuncias penales, los expertos en el manejo del agua asientan que lo que está en juego no es sólo el cumplimiento normativo, sino la confianza en una de las instituciones estatales más sensibles de la ciudad.
En su justa dimensión, las revisiones practicadas no narran una historia de saqueo ni de colapso financiero, pero sí revelan una brecha persistente entre el tamaño del presupuesto, la complejidad de la misión de la JMAS y la capacidad real de control y supervisión.
Contratar mejor de lo que ejecuta -si nos atenemos a la medio ingenua, medio optimista visión de que no hay intereses turbios detrás- parece ser uno de los males mayores de la JMAS en la frontera. Y cada colector mal planeado, cada red que se rompe antes de tiempo y cada vialidad recién pavimentada que vuelve a abrirse, termina siendo una factura pública, política. No para el contratista, sino para la institución.
Aquí en la frontera chihuahuense, donde el agua es lo que la sangre en las venas de un cuerpo humano, la transparencia no puede ser sólo procedimental, también debe reflejarse en obras bien planeadas, bien ejecutadas y bien documentadas. Porque esas fallas técnicas nunca son solo técnicas, terminan siendo políticas.
