Cd. Juarez, Chih.- El pasado 9 de septiembre de 2024, estalló la guerra interna en el Cártel de Sinaloa, que durante 12 meses ha sumido en un clima de violencia en la entidad, debido al enfrentamiento entre las facciones de “Los Mayos” y “Los Chapitos”, dos de los grupos más importantes al interior de la organización.
Según datos del medio local, Noroeste, del 9 de septiembre de 2024 al 7 de septiembre de 2025, se han registrado 1968 homicidios dolosos y 1942 personas han sido privadas de la libertad, sin contar las enormes pérdidas económicas derivadas del conflicto, ya que se han presentado una sostenida pérdida de empleos y cierre de negocios. La madrugada del lunes 9 septiembre de 2024 estalló definitivamente la guerra entre “Los Mayos” y “Los Chapitos”, a seis semanas de distancia de la captura en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada García y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, hecho ocurrido el 25 de julio del mismo año.
En aquel momento, como fue grabado por un video, “El Comanche”, jefe de seguridad de “La Mayiza”, dio luz verde a la facción para atacar abiertamente a “Los Chapitos”.Horas después, cerca de las 06:00 horas, ocurrió el primer enfrentamiento entre civiles armados y un convoy militar en la colonia La Campiña, donde murió un comandante y hubo varios heridos.
A estos se sumaron al menos siete enfrentamientos más, registrados en la colonia Miguel Hidalgo y la sindicatura de Costa Rica, así como alta presencia de civiles armados circulando por la ciudad en camionetas de redilas con armas montadas y camionetas, cuerpos abandonados, bloqueos de caminos y autos incendiados.
Ante este clima de terror, varias escuelas, rutas de transporte y negocios suspendieron actividades, aunque algunos centros de trabajo decidieron permanecer en activo aquel día. Esta primera jornada marcó la tónica de lo que hasta ahora ocurre en varias partes del estado: vida cotidiana rota, más la población, negocios y empleos han reducido sus horarios y realizando un toque de queda autoimpuesto cada noche. La fractura entre las facciones de Ismael «El Mayo» Zambada García y Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, cuyas familias se entrelazan entre apadrinamientos y casamientos entre sus hijos, no fue un hecho que en 2024 surgió de la nada, ya que el vínculo entre ambas se fue agrietando desde al menos siete años antes, como lo documentaron reportes periodísticos y de seguridad.
La inestabilidad entre ambas facciones comenzó desde 2016, tras la captura de Guzmán Lopera, que dejó un conflicto interno en la organización por cuál bando asumiría mayor influencia: con “El Mayo”; Aureliano Guzmán Loera, “El Guano” y hermano de “El Chapo”; Dámaso López Núñez, “El Licenciado”; o los hijos del capo en la disputa.
Sin embargo, y según la DEA, tras la extradición de “El Chapo” a Estados Unidos en enero de 2017, Joaquín y Ovidio Guzmán López e Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, “Los Chapitos”, asumieron un mayor papel en la organización.
“Los Chapitos” se hicieron notorios por mostrar su estilo de vida lujoso en redes sociales, en una especie de “narco-influenceres”, mientras competían por obtener mayor influencia territorial y criminal con “La Mayiza”, nombre que responde al grupo de los hijos de Zambada García.
La tensa calma se fracturó en enero de 2019, cuando Vicente “Vicentillo” Zambada Niebla, hijo de “El Mayo”, extraditado desde México a Estados Unidos en febrero de 2010, fue testigo clave de las autoridades estadounidenses en el juicio contra “El Chapo”, acción que representó una traición para “Los Chapitos”.
